Una invitación perfecta

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| 25 julio 2014

La invitación perfecta es aquella que se hace en el momento adecuado. Ella representa un hecho marcante, entre muchos otros que definirán la relación y que probablemente será formulada de manera natural durante un simple diálogo, algo así como: “Disfruté mucho nuestra conversación, deberíamos continuarla pronto. ¿Puedo llamarte? “

A partir del 1 de julio de 2014, la ley canadiense contra el spam, (correo no deseado) obliga a las empresas a ser corteses en sus invitaciones y mensajes de correo electrónico. El objetivo es simple: lograr que las organizaciones aprendan de nuevo a pedir permiso, y prohibir que se envíen invitaciones y mensajes sin alma. La ley combate un fenómeno de intromisión, considerado por muchos como una verdadera molestia. Esta ley también devuelve el poder a quienes, en un momento dado, aceptaron una invitación, para que puedan retractarse y así dejar de ser molestados.

Es evidente que las personas responsables de las comunicaciones y del marketing deben adaptarse. Esta es una excelente oportunidad para cuestionarse acerca de la procedencia de los miles de nombres que aparecen en las bases de datos. ¿Cómo podernos comunicar con estas personas y lograr una «primera cita», de la misma manera en que lo haríamos en la vida real? ¿Cómo establecer relaciones auténticas y corteses con ellas? Se trata de un retorno, (algo forzado), a la esencia misma de las relaciones públicas, es decir, a las relaciones con públicos específicos.

La era en que se enviaban mensajes de manera masiva y unilateral a un gran número de personas indudablemente ha terminado. Obviamente esto no es una catástrofe, claro que no. La manera como han sido utilizados los nuevos medios tecnológicos en esta perspectiva ha deshumanizado las comunicaciones en los últimos años (y ha hecho necesaria la adopción de esta ley antispam). Sin embargo, estos mismos medios, considerados desde un punto de vista diferente, permiten a los comunicadores dar un paso más allá. A partir de ahora, la nueva comunicación estratégica creará espacios de diálogo personalizado y ofrecerá contenidos adecuados que serán suministrados en el momento indicado en la relación comercial. En resumen, la tecnología bien utilizada, puede permitirnos transmitir mensajes específicos que tengan una verdadera relevancia para los destinatarios.

La creación de PROXIBA coincidió con la promulgación de la ley antispam de Canadá. Con el ánimo de conformarnos a estas medidas, queremos pedirle permiso a usted, apreciado lector, para que, si usted lo desea, podamos entrar en contacto vía correo electrónico a fin de intercambiar ideas acerca de relaciones públicas y de comunicación corporativa. O, si usted lo prefiere, podemos iniciar el diálogo en nuestras páginas de Facebook, LinkedIn o Twitter.